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sábado, 3 de noviembre de 2012

AUMENTAR LA AUTOESTIMA


Claves que te pueden ayudar a aumentar tu autoestima:
  •  Valora lo que haces y eres: Si eres madre, TRABAJAS y además sacas tiempo de donde puedes para mantener viva tu relación de pareja y no perder el contacto con tus amigas, ¿no crees que tienes mucho que celebrar?
  • Haz ejercicio: El deporte hace que segregues serotonina, la hormona de la felicidad. Dedica un ratito cada día (o al menos 3 veces por semana) a hacer ejercicio. Te sentirás mejor, tanto física como psíquicamente.
  • Sonríe: Tan fácil y sencillo que parece absurdo; pero lucir sonrisa provoca un efecto mimético en la gente que nos rodea. Si sonríes cuando hablas con alguien, lo más probable es que esta persona te devuelva la sonrisa. Haz la prueba; te parecerá que tus palabras son mejor aceptadas.
  • Vive en positivo: No se trata sólo de ‘pensar en positivo’ sino de actuar para que esas cosas buenas sucedan: vive en positivo. Si no te gusta algo, intenta cambiarlo. Quejarse sin hacer nada por remediarlo sólo te producirá frustración.
  • Valora los pequeños gestos: Una frase de reconocimiento (“buen trabajo”) por parte de tu jefe; un SMS de cariño de tu pareja (“te echo de menos”); un abrazo de tu hijo (“eres la mejor”); una llamada de una amiga que necesita tu consejo… Quizás no eres perfecta en cada una de las facetas de tu vida pero tu familia y tus amigos te valoran y te quieren tal como eres ¿por qué tú no?

miércoles, 1 de agosto de 2012

"Dietas milagro" para adelgazar: sin fundamento científico y con riesgo para la salud

"Dietas milagro" para adelgazar: sin fundamento científico y con riesgo para la salud

Frecuentemente aparecen nuevas dietas de adelgazamiento, difundidas a través de programas de televisión, revistas de moda, alimentación, etc., que tienen en común la promesa de una rápida pérdida de peso sin apenas esfuerzo. Estas "dietas milagro", frecuentemente, son fruto de la búsqueda de beneficios económicos más que de la promoción de una alimentación sana y equilibrada y son prescritas por personas sin conocimientos científicos ni profesionales en el campo de la nutrición.

AGENCIA ESPAÑOLA DE SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIÓN / MINISTERIO DE SANIDAD Y CONSUMO
Mujer pesándoseEn general, estas dietas inducen una restricción de la energía ingerida muy severa, que conduce a deficiencias en vitaminas y minerales, alteraciones del metabolismo y a una monotonía alimentaria que las hace insostenibles en el tiempo y peligrosas para la salud. Se caracterizan, pues, por las escasas calorías que aportan. Ante esta situación cercana al ayuno, el organismo reacciona compensando la falta de energía recibida con un aumento de la destrucción de las proteínas corporales, como fuente alternativa de energía, lo que provoca una pérdida de masa muscular y, por otro lado, la formación de sustancias peligrosas para el organismo cuando la dieta se prolonga en el tiempo.
Sin embargo, quien sigue estas dietas interpreta erróneamente la pérdida de masa muscular y, por tanto, de peso con el éxito del régimen escogido, pues dan resultados espectaculares al subirse a la báscula durante las primeras semanas. Esto se debe a que el tejido muscular es muy rico en agua, con lo que se elimina mucho líquido en la primera fase. En ocasiones este proceso se refuerza con el consumo de diuréticos (farmacos que promueven la excreción de orina), lo que conduce a una aún más llamativa pérdida de peso.
Un problema añadido de estas "dietas milagro" es que favorecen una recuperación muy rápida del peso perdido (efecto "rebote" o "yo-yo"). La tendencia exacerbada a la recuperación del peso se produce porque las situaciones de ayuno ponen en marcha potentes mecanismos nerviosos y hormonales que se oponen a la pérdida de peso: mayor rendimiento del metabolismo corporal, con un mayor ahorro energético e incremento del apetito. Estos mecanismos conducen a una rápida recuperación del peso perdido en cuanto se vuelve a comer de la forma habitual. Ese peso recuperado se debe predominantemente a la formación de tejido graso, que es, precisamente, el que origina problemas de salud y el que deberíamos reducir con la dieta (como se demostró ya en los experimentos realizados por el gran científico español de la nutrición Profesor Grande Covián hace 30 años).
Los signos que permiten reconocer una "dieta milagro" son:
  • La promesa de pérdida de peso rápida: más de 5 kg por mes.
  • Se puede llevar sin esfuerzo.
  • Anunciar que son completamente seguras, sin riesgos para la salud.
En resumen, las dietas muy restrictivas, muy bajas en calorías, aunque consiguen que el peso disminuya a corto plazo, constituyen un riesgo inaceptable para la salud ya que pueden:
  1. Provocar deficiencias de proteínas, vitaminas y minerales por la falta de consumo con los alimentos.
  2. Producir efectos psicológicos negativos.
  3. Desencadenan, incluso, trastornos del comportamiento alimentario (anorexia y bulimia), a veces de mayor gravedad que el exceso de peso que se pretendía corregir.
  4. Favorecer el efecto "rebote" o "yo-yo".
  5. Al abandonar estas dietas, las personas que siguen estas dietas no han aprendido a comer saludablemente y vuelven a las costumbres que les hicieron engordar.
Clasificación y descripción de las principales "dietas milagro"
De forma general, las llamadas "dietas milagro" se pueden clasificar en tres grandes grupos:
  • Dietas hipocalóricas desequilibradas
    En estas se incluyen la dieta de la Clínica Mayo, Dieta "toma la mitad", Dieta Gourmet, Dieta Cero. Estas dietas provocan un efecto rebote, caracterizado por una rápida ganancia de peso, que se traduce en un aumento de masa grasa y pérdida de masa muscular. Esto obedece a que el metabolismo se adapta a la disminución drástica de la ingestión de energía mediante una disminución del gasto energético. Estos regímenes suelen ser monótonos, además de presentar numerosas deficiencias en nutrientes, sobre todo si se prolongan por largos períodos de tiempo.
  • Dietas disociativas
    Dieta de Hay o Disociada, Régimen de Shelton, Dieta Hollywood, Dieta de Montignac, Antidieta, etc. Se basan en el fundamento de que los alimentos no contribuyen al aumento de peso por sí mismos, sino al consumirse según determinadas combinaciones. No limitan la ingestión de alimentos energéticos sino que pretenden impedir su aprovechamiento como fuente de energía con la disociación. Esta teoría carece de fundamento científico y los resultados obtenidos sólo obedecen a un menor consumo de energía. Además, este tipo de consumo es casi imposible porque no existen alimentos que solamente contengan proteínas o hidratos de carbono.
  • Dietas excluyentes
    Se basan en eliminar de la dieta algún nutriente. Estas dietas pueden ser: i) ricas en hidratos de carbono y sin lípidos y proteínas, como la Dieta Dr. Prittikin y la Dieta del Dr. Haas; ii) ricas en proteínas y sin hidratos de carbono: Dieta de Scardale, Dieta de los Astronautas, Dieta de Hollywood y la Dieta de la Proteína Líquida. Producen una sobrecarga renal y hepática muy importante; iii) ricas en grasa: Dieta de Atkins, Dieta de Lutz. Se conocen como dietas cetogénicas. Pueden ser muy peligrosas para la salud, produciendo graves alteraciones en el metabolismo.

lunes, 30 de julio de 2012

DEPORTE Y SALUD


¿Sabes que el ejercicio físico puede alargar tu vida? Cientos de estudios han demostrado en los últimos años que las personas que practican ejercicio físico habitualmente viven más y mejor que quienes no lo hacen. Al parecer, esta filosofía ha calado más en hombres que en mujeres, pero éstas han de saber que la actividad física regular puede reportarles grandes beneficios para su salud.

Mujeres haciendo ejercicioNo se trata de practicar deporte de competición ni de acudir varias horas al gimnasio, sino simplemente de moverse. 'Actividad física' se refiere casi a cualquier movimiento corporal que implique un gasto de energía. Por ejemplo, muchas de las actividades cotidianas: caminar en los trayectos al trabajo, bajarse un par de paradas antes si se utiliza transporte público, subir escaleras en vez de coger el ascensor, bailar, salir a correr, pasear, montar en bicicleta, nadar, jugar con los niños, etc. Bastan treinta minutos diarios.
Beneficios del ejercicio físico
Está comprobado que la actividad física practicada regularmente, esos treinta minutos diarios, reduce las probabilidades de morir prematuramente, fortalece el sistema inmunológico y previene y/o retrasa la aparición de enfermedades, sobre todo, cardiovasculares. Ayuda también a controlar el sobrepeso y la obesidad; fortalece los músculos y los huesos, aumentando la densidad ósea y previniendo la osteoporosis, y mejora la forma física. Además, aumenta la producción de serotonina en el cerebro, con lo que se consigue agudizar las funciones intelectuales y neutralizar el estrés, puesto que contribuye a liberar tensiones, y, en gran medida, la ansiedad y depresión, mejorando el estado de ánimo y la autoestima.

Otros beneficios
  • Previene y/o retrasa el desarrollo de la hipertensión arterial y disminuye la tensión arterial en hipertensos.
  • Controla el colesterol.
  • Regula la glucemia y disminuye el riesgo de padecer diabetes.
  • Mejora la digestión y la regularidad del ritmo intestinal.
  • Disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, como el de mama o colon.
  • Si la actividad física es de intensidad moderada, puede ser beneficiosa para la artrosis.
  • Ayuda a conciliar y mejorar la calidad del sueño.

Durante el embarazo
Sin perder nunca de vista posibles contraindicaciones médicas, también durante el embarazo mantener la costumbre de dedicarle un tiempo a realizar una actividad física puede reportar grandes beneficios a la mujer. A corto plazo, el ejercicio puede disminuir los dolores de espalda, el estreñimiento, la hinchazón y la inflamación; aumenta el nivel de energía y bienestar; ayuda a modificar la postura y a tonificar, fortalecer y dar más resistencia a los músculos, mejora el patrón de sueño y protege frente a la diabetes gestacional.
De cara al momento del parto, una práctica regular de actividad física ayuda a mejorar la capacidad de la mujer para sobrellevar el dolor, disminuye las posibilidades de realizar cesáreas, la recuperación tras el nacimiento del pequeño es más rápida y es más fácil recuperar el peso anterior al embarazo.
En la menopausia
En términos generales, se puede decir que la mujer vive más años de su vida en el período posterior a la menopausia. También en esta etapa, el ejercicio físico habitual tiene importantes beneficios: ayuda a controlar el aumento de peso y grasa corporal, mejora el estado de ánimo y crea sensación de bienestar, mejora los síntomas de la menopausia y disminuye las probabilidades de desarrollar enfermedades propias de las mujeres en edad avanzada, como enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebro-vasculares, osteoporosis, artrosis, incontinencia urinaria, reacciones tóxicas a los medicamentos, dolor crónico, etc.
En definitiva, en adultos de edad avanzada, disminuye el riesgo de caídas, ayuda a retrasar o prevenir las enfermedades crónicas y aquellas asociadas con el envejecimiento, mejorando su calidad de vida y aumentando su capacidad para vivir de forma independiente.